La extensión de los conocimientos científicos y la enseñanza de la Medicina tienen a la imagen como gran aliada. La sociedad demanda la difusión de los trabajos de investigación y el mejor modo de hacerlo es mediante imágenes y vídeos. No hay más que ver las páginas de las principales revistas científicas para observar que muchos estudios van acompañados de fotografías y esquemas que hacen más comprensibles los contenidos. Los profesionales sanitarios muchas veces no tienen el tiempo o los conocimientos para crear las imágenes que apoyen o ilustren sus investigaciones; por eso, muchos hospitales y centros de investigación tienen servicios de audiovisuales. Uno de los de más solera en España es el del Hospital de Bellvitge, que desde finales de los años setenta lleva ilustrando la labor de sus clínicos e investigadores.
"La imagen es clave para difundir la ciencia", afirma Javier Linares, responsable del Área de Audiovisuales del Hospital de Bellvitge. "Hoy no nos explicamos muchos avances científicos sin la presencia de alguna iconografía. Ya desde la época de Ramón y Cajal se apreció la importancia de ilustrar los descubrimientos". Hoy, con el auge de las nuevas tecnologías, se pueden recoger imágenes de múltiples fuentes: registros ecográficos, placas, microscopía, intervenciones quirúrgicas... "El objetivo de nuestra unidad es dar soporte gráfico a los profesionales del centro en su misión docente e investigadora. Pueden acudir a nosotros si tienen que preparar documentación clínica, protocolos y cualquier material que tengan que publicar o presentar, no sólo en imagen fija, sino también en movimiento".
La unidad realiza además trabajos institucionales, documentos, protocolos, tanto para médicos como dirigidos a pacientes; para ello también realiza ilustraciones, aunque, como reconoce Linares, cada vez realizamos menos, ya que "requieren mucho tiempo y en periodos de congresos a veces no se da abasto".
El equipo de Bellvitge da soporte también a los profesores de las escuelas de Medicina, Podología, Odontología y Enfermería. También colaboran con los servicios que realizan captación de imágenes a través de microscopio, como Anatomía Patológica, Microbiología, Inmunología, Dermatología y Hematología, que poseen equipos con cámaras acopladas, y en microscopía electrónica apoya al positivado y al revelado. Los servicios de audiovisuales suelen estar en centros con proyección investigadora y docente: "Lo más común es que sean universitarios con un nivel docente importante".
Del cúter al ordenador
En apenas veinte años el trabajo audiovisual en un hospital ha cambiado radicalmente. "Se ha pasado de las mesas de dibujo y el cúter al trabajo básicamente con ordenador. A finales de los setenta se buscaban sobre todo profesionales de la fotografía, que es lo que más se usaba. Se cubría sobre todo el campo quirúrgico. El primer ordenador lo adquirimos en 1984 y se usó para el montaje; hoy se utiliza para todo". Otro gran cambio ha sido la irrupción de la fotografía digital: "Es inmediata y con más posibilidades. Gracias a ella se han acortado las demoras y posiblemente el producto final sea mejor".
La Unidad de Audiovisuales del Hospital de Bellvitge no sólo se dedica a la imagen fija; su trabajo también abarca el vídeo y los formatos audiovisuales no líneales, como los CD: "Las primeras emisiones con cámara fueron a mediados de los años ochenta, aunque hasta 1987 no se produjo el primer directo multicámara en el I Congreso Internacional de Cirugía Ginecológica. Este año se celebrará la décima edición de esta reunión bianual que pone a prueba al equipo de audiovisuales: "Se realizan cinco intervenciones cada mañana, para las que se habilitan dos quirófanos con un equipo de grabación compuesto por varias cámaras (entre dos y tres)". La señal de vídeo pasa por un realizador y se emite en directo en una sala en la que la audiencia puede realizar preguntas a los cirujanos. "Es como un directo en plató, con el inconveniente de que en una operación la cámara se encuentra detrás de los cirujanos y ha de abrirse camino para enseñar la intervención. No hay nada peor que tener a 300 personas viendo un vídeo del hombro del médico; por eso usamos varias cámaras, para que la emisión nunca se quede en negro".